
Ya viene siendo una costumbre que cada mes de mayo me indigne al descubrir el nuevo cartel de la fiesta mayor de mi ciudad, Lleida. Para los que aún no sepan la historia, voy a explicar un poco como se ha llegado donde ahora estamos, porque no tiene desperdicio.
Resulta que los carteles de la fiesta mayor de Lleida salían a concurso y la calidad de los mismos variaba dependiendo del año, pero eran como mínimo aceptables (aún y cuando el jurado era de lo menos apropiado y algunos años se veía claramente un interés detrás de la elección del cartel o, como poco, un mal gusto generalizado del jurado) hasta que ya hace un tiempo, desde el ayuntamiento de Lleida decidieron que el cartel no se sacaría a concurso y se daría a reconocidos profesionales para tener una cartelería y en consecuencia, una imagen de la fiesta que fuera de calidad contrastada.
Después de unos cuantos años con carteles dados a dedo aún no se le ha ofrecido nunca a un diseñador gráfico; siempre son pintores, escultores… en definitiva, artístas varios que serán muy buenos en lo suyo -o no-, pero que no tienen ni idea de diseño gráfico y mucho menos de cartelismo, y no es que lo diga yo, es que queda demostrado en la calidad que cada año ofrecen.
Este año 2013 podemos ver que el cartel de fiestas (imagen superior) es “espectacular”, no se sabe si lo ha hecho un niño de 5 ó 6 años (realmente el autor tiene 62 años), realizado con lápices de colores, utilizando una tipografía Arquitectura con una sombra de lo más elegante (nótese la ironía) y una composición… bueno, una composición que quizás el autor un día sepa explicarnos para que la podamos entender.

El caso concreto de este año no tendría ningún interés por sí solo (siempre puede haber errores y de estos en teoría se aprende), lo malo es que en Lleida llevamos años aguantando carteles que son como poco nada profesionales (por no ser insultantes) y para que veáis de qué estamos hablando, os he traído una pequeña muestra de los últimos 4 años.
De izquierda a derecha:
- El cartel de 2012 con una foto del hijo o el nieto del artista y una legibilidad nula.
- En 2011 una acuarela sobre fondo blanco, textos en Helvetica (que es muy profesional) y el logo encima del dibujo sin respetar la zona de protección.
- En 2010, otra acuarela y la tipografía de color gris sobre fondo gris y totalmente distorsionada para que ocupe el espacio inferior a gusto del “artista de turno”.
- En 2009 (ya hablamos en su día de este cartel) otra vez con una legibilidad nula en algunos textos y con una serie de “dibujitos” que solo pueden ser vistos a 5 centímetros del cartel ¡cuando estos están colgados en farolas! aún así, después de la caña que le dí en su día resulta que es el que tiene más nivel en comparación de los últimos 5 años.
Sólo me queda preguntarme ¿cuánto cuesta a día de hoy el cartel de fiesta mayor? ¿qué criterio se sigue a la hora de escoger al “artista” que realiza cada año la cartelería? y ya por último, y no por eso menos importante ¿cuándo el ayuntamiento de Lleida va a tomarse en serio a los diseñadores gráficos y encargará los carteles de fiesta mayor a estudios de la ciudad (que los hay y buenos)?