
Dimitir no es un nombre ruso, o eso dicen. Y, tras 4 años dando caña en Ateneu Popular, hoy os digo que os dejo. Con mucha, mucha, mucha pena, pero me voy. Si el Papa puede hacerlo yo también. Eso sí, yo no me retiro, yo me voy porque quiero hacer cosillas on my own, que dicen los guiris, vamos, que quiero empezar mi carrera blogera en solitario o llámalo X.
Durante estos 4 años mi vida ha cambiado mucho, pero Ateneu Popular ha sido algo fijo con lo que contaba día a día. He escrito más de 1.500 posts, que se dice pronto. Los he escrito viviendo en 3 ciudades distintas, desde trenes, aviones, desde la cama, desde cafeterías, por la mañana, por la tarde, hasta a las 2 de la madrugada. Los he escrito ríendo, pero también llorando. Vamos, que Ateneu Popular era como una especie de amigo invisible friki que estaba siempre ahí. Y no digo era porque no vaya a estar más, que yo me voy pero seguiré contando con él, con él y sobre todo con mis compis.
Porque si algo tengo claro es que me llevo una experiencia buenísima, junto con todos los compañeros que han pasado por Ateneu Popular, pero sobre todo, con Jordi. Gracias a él, mi vida ha estado marcada por ese momento en el que me ofreció escribir en Ateneu Popular. Algo que, lógicamente acepté encantada. No sólo me encontré con un blog estupendo, sino con un compañero al que parecía que conocía de toda la vida, con el que poder compartir un muy buen sentido del humor. Porque, hemos hablado de muchos temas, y aunque no fuesen alegrías, Jordi siempre tiene a mano el sarcasmo y la ironía, algo que se agradece. Y no, no nos hemos peleado, que se que muchos os lo estaréis preguntando. Mentiría si dijera que no hemos tenido diferencias de opiniones, pero es que, si no fuese así, vaya mierda de blog creativo tendríamos ¿no? Es más, cuando le dije que me iba, se lo tomó estupendamente, lo comprendió perfectamente y me ofreció su ayuda con mis nuevas andaduras, así que ¿quién no querría a un compañero así?
Pero Jordi no ha sido el único al que he conocido gracias a este blog, algunos como Hugo de La Criatura Creativa, Laura de No Me Toques Las Helvéticas, Mismamente de Mis Gafas de Pasta o Auxi Barea de Bonitismos, se han convertido para mi en verdaderos compañeros online de la profesión y unos estupendos amiguetes. Y oye, no nos veremos mucho, pero cuando nos vemos, bien que lo disfrutamos, y eso, amigos míos, sin Ateneu Popular, no hubiera pasado, así que gracias.
Y sí, ya se que no me estoy muriendo, y que parece que he redactado una nota de suicidio, pero es que, es cierto que me da mucha pena. También es cierto que me voy pero seguiré posteando, porque, como he dicho, lo hago para parir mi propio blog. Parir, sí, porque todo aquel que tenga un blog y lo cuide a diario, sabe que es más que un pequeño Tamagotchi cagón al que hay que alimentar. Nacerá dentro de unos meses, porque para poder empezar tenía que parar aquí y así tener más tiempo para crearlo todo desde cero. Ojalá este bebé también se hiciera tan fácil como se consiguen los otros… Así que espero que muchos de vosotros tengáis a bien acompañarme en mi nueva aventura, sin, obviamente, olvidaros de Ateneu Popular. Prometo buen humor y posts que no serán, ni de lejos, tan trascendentales como este.
¿Qué más os puedo decir? Esto de que este sea el último post es mucha presión. En fin, que, por supuesto, gracias a todos todos los que habéis estado ahí día tras día, detras de la pantalla, sin vosotros no existiría nada de esto. Gracias a los que habéis comentado, a los que habéis hecho críticas, a los que nos habéis saludado sin conocernos cuando nos hemos encontrado en algún eventillo, a los que nos habéis advertido de erratas o a los que nos habéis felicitado un día cualquiera sin venir a cuento. Y gracias también a los que me rodean que no tienen nada que ver con la profesión y que siempre que veían alguna cosilla interesante me la mandaban por si quería publicarla. Esos que muchas, muchas, muchas veces, han escuchado aquello de “no puedo, tengo que escribir en Ateneu”. A todos vosotros, gracias.
Y colorín, colorado, los posts de Potoppitta en Ateneu Popular se han acabado.