
Tras esta serie de posts sobre creatividad, no puedo decir que ¡pobre de nosotros que somos unos incomprendidos y nos menosprecian! Más bien todo lo contrario. No hay mayor alegría que la de ser el diferente, el raro. Destacar por unas cualidades que no son las de la mayoría, tener eso que los demás no tienen, y sobre todo, ver más allá de tus narices. Plantearte las cosas, buscar soluciones diferentes, intentar hacer juegos de palabras, cambiar lo que se nos presenta, buscarle una segunda vuelta a todo. No conformarnos. Porque si alguien no hubiera hecho esto, no sabríamos que la Tierra es redonda, no sabríamos qué es la gravedad, no existirían ni la fregona, ni las vacunas, ni Stars Wars, ni tomaríamos café…
Si alguien no intentara investigar, experimentar, elegir la vía alternativa para conseguir algo, la sociedad no habría avanzado tanto como hasta ahora. Si a nadie se le hubiera ocurrido meter un juguete dentro de un dulce ¡no existirían los kinder sorpresa! Así que, amigo creativo, alégrate de ser cómo eres, recuerda que el patito feo se convirtió en cisne y si alguien te menosprecia alguna vez por ello, ríete de él y de camino mándale este artículo, así, tu te quedas contento y encima nos traes más lectores al blog
Sólo me queda decir que aún recuerdo cuando año tras año, me apuntaba al “Taller de Creatividad” en las colonias de verano “¿Qué es creatividad?” le preguntaba a mi madre. No entendí nunca la respuesta, pero yo seguía eligiéndolo. De eso hace ya tiempo y desde entonces me lo sigo preguntando.
¿Acaso tú sabrías definir lo qué es? Prueba, en serio, prueba, ¿qué es? ¿no te sale? normal, eso es porque la llevas dentro. ¿Cómo se puede dar el significado de algo de manera original, diferente, que atraiga, que invite a leerlo, que tenga cierto misterio, que provoque sensaciones…? Dejemos esa función a los lingüistas, nosotros mejor trabajemos en ella, con ella y para ella y así la dotaremos del significante que se merece.
Porque nosotros no somos sin ella y ella no es sin nosotros.