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Inhae Lee dice que de pequeña dejaba los dientes, como todos, bajo la almohada, pero tras la llegada del Ratoncito Pérez, que supongo que para ella será algo así como Mr. Walter Mouse, no sabe donde iban.
¿Dónde están esos dientes de leche? ¡no pueden haber desaparecido! Ella dice que un día uno llamó a la puerta de su casa y le dijo: “hola“, se llamaba Ickle. Yo realmente lo que creo es que esta mujer comió muchos dulces ese día y gracias a ese subidón de azúcar empezó a pensar en sus dientes. Pero claro la alegría y la glucosa le embargaban el alma y así fue como empezaron estas foto-historias.
Los protagonistas son dos dientecitos la mar de tiernos. Los guíones no es que presenten una trama digna de un Óscar, pero ¡son tan monos! que no hay ni que leer los diálogos para empatizar con ellos. Cuando ves como intentan crecer, su excursión de Halloween, sus peleas por la litera y sus disfraces de superhéroes son tan lindos que te entran ganas de comértelos, y nunca mejor dicho.
Me pregunto que si el dolor actual de mi muela será por la emoción que tiene al ver a sus antepasados.
[ Sigue las historias de Ickle y Lardee ]
Vía: Siempre Comunicando






ainnnnnnnn, q tiennoooooooo y q gachochoooooooooooo!!!!!!!!!! yo quiero unooo!!!!
No si las historias no son de Oscar pero a que son demasiado tiernos… lo son ^_^ (vieron la pelea del camarote… hay que ternura
)
Son dos muelitas encantadoras! Me he reido mucho con sus tiernas historias. La creadora Inhae Renee Lee es muy ingeniosa!