
Aaron Collins era un joven muy generoso que falleció trágicamente tres semanas después de cumplir los 30. En su testamento, entre otras cosas, dejó una petición a su familia: que dieran una propina de 500$ (algo más de 380€) a un camarero tras comerse una pizza. La familia quiso convertir esta petición en una tradición, mientras fuese posible. Así que, crearon un blog, contaron la historia de Aaron y, dieron la posibilidad de colaborar a todo aquel que se sintiera cercano a la causa.
Cada vez que esta familia consigue los 500$, van a cenar y le alegran la vida a alguien en su día de trabajo. Empezaron en Julio (de este año) ¡¡y ya llevan 125 camareros más contentos que unas castañuelas!! En su blog, se pueden ver varios vídeos como éste que muestran cómo lo llevan a cabo. Además, como muestra de que la causa es noble, sugieren que, si no puedes donar, des una propina generosa a un camarero de tu ciudad, y le cuentes por qué, o no, lo que prefieras. Aunque los restaurantes que reciben dicha donación podrían aprovechar y hacer un poco de RSC dando promoción al blog de la familia de Aaron.
Aunque pudiera parecer un teaser o una campaña de street marketing no lo es, ni está detrás una marca. Evidentemente, no son los mejores tiempos (en España) para perdir donaciones pero… ¿no es maravilloso un poquito de humanidad de vez en cuando?
[ Visitar la web de Aaron Collins ]
Gracias Zeta





wow! Nos hemos quedado sin palabras con esto… Grandioso
Me parece genuial la idea , pero ¡Ojo! preguntad antes al camarero si la propina es para él/ella, en ciertos sitios las propinas se las queda el establecimiento. Hay una arroceria famosa en la zona de Huertas que operaba así.
Tienes toda la razón, Nicolás. Todos los que quieran predicar con el ejemplo tendrán que preguntar. La familia no creo que tenga problemas porque en EEUU el sueldo de los camareros se basa principalmente en su propina. Una acción genial