
EDP (Energías de Portugal) ha renovado su imagen corporativa y lo ha hecho de la mano de Stefan Sagmeister. El trabajo me parece de buena calidad aunque el trabajar con 7 logotipos con formas diferentes que pueden utilizarse indistintamente, en principio me ha parecido algo arriesgado a la vez que contraproducente, pero la verdad es que todos ellos tienen un nexo común y al final esa variedad no debilita la imagen y por contra le da mucho más dinamismo.

Por otro lado el trabajar con formas tan básicas como el círculo, triángulo, rectángulo, hace del conjunto mucho más simple y contundente a la vez que los degradados interiores transmiten sensación de movimiento, pero, la sombra exterior que denota que el logo está flotando me parece un auténtico generador de problemas para su representación. Aún así, en general creo que el trabajo de rediseño para EDP es un total acierto y que con este trabajo la marca sale ganando en personalidad y calidad.



Vía: La negreta




