
Si todos los clientes fueran como los de los diseñadores o los que aterrizan en las agencias de publicidad ¡otro gallo nos cantaría! Que a gusto nos quedaríamos si le pagásemos con la misma moneda después de haberle hecho todo el diseño y/o campañas de publicidad ¿verdad? Iríamos a su local y sería algo así :
-No, disculpa, ya sé que te ha llevado una hora cocinar este plato, pero no es exactamente como yo lo quería, cámbiamelo todo y vuélvemelo a traer.
-Uy, pues antes estaba mejor, así que me trae estas patatas, pero con la salsa anterior y el pescado anterior pero cocinado de esta manera.
- Sigue sin convencerme, no sé qué es, pero tráeme algo distinto.
- Bueno, tendré que conformarme con esto, en fin ¿Cuánto me dijo que costaba? Entiendo que los cambios van incluídos en el precio, si no, se lo dejo ahí, y no me lo llevo y, evidentemente, tampoco le pago, me da igual que haya empleado el tiempo que haya empleado…
Vía: Comunikndo





Es bueno saber sobretodo para la autoestima que eso de currarte un diseño y que luego después de darte mas vueltas que una peonza el diseño no lo quieren le pasa a mucha gente. Deberían de tener un poco de conciencia.
Estupendos consejos que nos vienen muy bien, yo pienso que cada persona es un mundo y tiene sus propias herramientas, solamente las tiene que utilizar.