
Sin saber este truco, lo más fácil seria convertir el negro a CMYK y listos, ¡a imprenta!, pero con este truco la verdad es que podemos resaltar muchísimo nuestros trabajos donde el negro es el protagonista.
El truco es muy simple y se trata de trabajar el negro en CMYK variando un poco las proporciones que lo integran. Asi nos quedaría un 100% de Negro al que le subiríamos un 40% de Cyan, el resultado del negro debería ser este:C:40, M:0,Y:0 y K:100.
Este truco es aplicable para grandes masas de negro cuando no hay tipografía dentro de la masa de color, ya que un error de décimas en el registro de las planchas podría enviar al traste la legibilidad del texto.
Vía: Pablo Iglesias





Buenas Guepmascle, ayer me di cuenta que me añadiste en el Blogroll y yo no iba a ser menos
Nos vemos compañero !!
Muchas gracias Alexis.
Un abrazo!