Productividad y modelo de trabajo
Escrito por Jordi Soro (Guepmascle) el 07 - 10 - 2008

España tiene, según muchos informes, una baja productividad y ésta en la mayoría de los casos intenta ser solucionada desde la patronal con más horas de trabajo (por supuesto, no retribuidas). Pero esta baja productividad tiene una explicación en el modelo económico que hasta día de hoy rige en España, junto con una manera de entender la productividad que dista mucho de los países nórdicos y anglosajones y no tiene nada que ver con la predisposición al trabajo de los españoles (el siempre mencionado carácter latino para menospreciar la capacidad de trabajo de los asalariados españoles).
Para entender un poco mejor la productividad lo mejor es empezar por saber su definición:
“Se le llama productividad al índice económico que relaciona la producción con los recursos empleados para obtener dicha producción, expresado matemáticamente como: Productividad = producción/recursos”.
Aún así, la productividad no es algo tan simple como una simple división, en ella influyen de manera determinante factores como la organización empresarial, las condiciones de trabajo, la tecnología, los procesos de calidad, etc, por eso cuando hablamos de productividad no podemos hablar de trabajadores que trabajan menos o trabajadores que trabajan más, sino más bien de una compleja tela de araña que interconnexionada puede llevarnos a una alta o baja productividad.
- Es lógico que en una sociedad empresarial y política en la que durante años no se ha prestado atención a la inversión en I+D+i la productividad baje, y en este caso no podemos buscar a los culpables entre los asalariados sino en la clase política y sobretodo en el empresariado que no ha contribuido a esta inversión y ha preferido incentivar políticas de “ladrillo y cemento”.
- El modelo organizativo empresarial español tampoco es ninguna maravilla. Por un lado la organización empresarial en las grandes empresas normalmente incha el número de ejecutivos con grandes nóminas y desabastece las líneas de producción, cargando a estas últimas de trabajo, eso si, sin mejorar en ningún momento la retribución dineraria.
En el caso de las pequeñas y medianas empresas (muchas de ellas familiares) la promoción interna se basa en lazos de consanguinidad y no en una valoración sobre el trabajo, con lo que muchas veces se pierden oportunidades por ineficacia. Aquí tampoco podemos buscar culpables entre los trabajadores. - En cuanto a los procesos de calidad, la mentalidad poco a poco va cambiando, pero no están tan lejos los días en que con maquinaría deficiente se intentaba producir a gran escala y claro, la calidad productiva era bajísima, con lo que la fórmula matemática de la productividad cambiaba a la siguiente:
Productividad = Producción – Producción defectuosa / recursos. - Aún y habiendo más factores el último que trataremos será el de las condiciones de trabajo, en el que queremos extendernos un poco.
- Como ya mencionábamos más arriba, a diferencia de los países nórdicos o anglosajones, la mentalidad del empresariado español en la mayoría de ocasiones es muy diferente y mientras en los países nórdicos los jefes de departamento, encargados, etc, tienen por norma (no escrita) abandonar el trabajo 5-10 minutos antes que los trabajadores incentivando a estos a que lo hagan en su hora estipulada y no más tarde (quedándose a vigilar a que hora abandona el puesto de trabajo el trabajador) o en Estados Unidos esta mal visto que un trabajador se quede repetidamente a trabajar después de terminado su horario de trabajo (da a entender que no es suficientemente bueno como para terminar sus tareas en el tiempo estipulado, es decir, en su horario de trabajo), en España parece que quien no se queda a trabajar más tiempo del estipulado cada día en su puesto de trabajo no “siente los colores de su empresa”.
- Mientras en países como Alemania, Dinamarca, Francia o Bélgica se incentiva la formación de los trabajadores para que después la calidad del trabajo redunde en beneficio de la empresa, en España esta formación en la mayoría de casos no es promocionada por el empresariado y debe ser iniciativa del trabajador y por supuesto en horas de ocio de este.
- Mientras que en países anglosajones se empieza a incentivar el trabajo distendido, tanto por la organización-distribución de las oficinas- como por la flexibilidad horaria (conciliación vida laboral y familiar) en España las oficinas siguen siendo lugares donde simplemente se trabaja, sin prestar mayor atención a la distribución de los espacios y por supuesto, siendo una quimera la conciliación laboral; con horarios partidos que hacen imposible en la mayoria de los casos tener tiempo para tareas personales y trabajar al mismo tiempo. Todo esto conlleva a la vez una peor calidad de vida de los trabajadores y por tanto una peor calidad del trabajo que realizan.
Este artículo no tiene nada que ver con el sector gráfico y/o publicitario en concreto, más bien es un mal general, pero ya hace días que vengo oyendo a dirigentes de patronales y grandes empresarios mediáticos incidiendo en la baja productividad y dejándolo caer como un mal de la mano de obra española (lo que hace decir la crisis), no sé si para meter miedo e incentivar las horas de trabajo gratuito o para evitar reconocer sus carencias. En definitiva, una carrera hacia delante escurriendo el bulto en momentos de crisis por parte de una patronal que promueve entre otras lindezas las que estamos viendo en estos días en paises como Estados Unidos o Alemania donde durante años se ha pedido mayor liberalización de los beneficios y ahora se persigue la nacionalización de las pérdidas. Una verguenza.









































[...] dejo con este post Productividad y modelo de trabajo de Ateneu Popular que me ha molado. Tags: cabreo, decisión, robo, trabajo Categorías: [...]