Cuanta verdad en una sola frase
Escrito por Jordi Soro (Guepmascle) el 19 - 12 - 2011 • Diseño gráfico

Sin duda uno de los grandes males de cabeza de todo diseñador gráfico son los cambios y más cambios realizados por los clientes, muchas veces sin criterio ni un objetivo claro, dando bandazos de un lado a otro, pensando que los diseñadores no tenemos nada mejor que hacer que perder el tiempo con sus sandeces, claro está, sin incrementar ni un euro la factura por el trabajo.
En parte, soy de los que piensa que la culpa es nuestra, que aceptamos quizás por costumbre, quizás por miedo a perder al cliente, todos esos cambios sin decirle al cliente que todo eso supone unas horas extra de trabajo y que por tanto eso hará que la factura no tenga el mismo importe. Por contra, también soy consciente de que el diseño gráfico que nosotros entendemos por el “FUNCIONA o NO FUNCIONA”, el cliente muchas veces lo entiende con un “ME GUSTA o NO ME GUSTA” y cuando entramos en el mundo de los gustos, jodidos estamos. También soy consciente de que todo trabajo es mejorable y que hay veces que un cambio puede ayudar a mejorar el resultado final, pero en muchas ocasiones, por no decir la mayoría, los cambios de los clientes no van encaminados a mejorar el resultado, sino simplemente van encaminados a probar y probar por si suena la flauta, y esa no es una manera lógica de trabajar ni diseñar una imagen de marca, una linea de aplicaciones, etc. y la prueba es decirle al cliente cuando pida un cambio, que no hay problema, que en un ratito le envías un presupuesto de lo que pide y en un 80% de los casos como mínimo, veréis que al final no hace falta hacer los cambios y que lo que antes no acababa de ajustarse a las necesidades del cliente pasa a ser perfecto y justamente lo que el cliente quería.
Pero claro está, esa es mi opinión y me encantaría saber la vuestra, así que los comentarios están abiertos para saber las diferentes opiniones y tener una visión mucho más amplia sobre este tema.
Vía: Quinta tinta














