… y te lleva al Camino de Santiago. Así es, para esta campaña han cogido a personas que habían sido condenados por un delito que no habían cometido y que afortunadamente la justicia los reconoció como inocentes. Los cuatro protagonistas pertenecen a Witness to Innocence, una asociación que se encarga de luchar por personas que se encuentran en la misma situación que ellos.
Keine pasó 10 años, 3 meses y 8 días en el corredor de la muerte, Jaminson 17 años, Krone 3 años y Graham 5 años. Los cuatro aseguran que al principio no creían que una marca como Coca-cola quisiera contar su historia, aunque tras ver la campaña de La Colifata se convencieron.
“Cuando ellos te contaban en persona sus historias se te saltaban las lágrimas, se te ponía la piel de gallina“, cuenta Miguel García Vizcaíno, director creativo de la Sra. Rushmore, encargada de la campaña.
Aunque permítanme el beneficio de la duda ante la hipocresía que hay en estos temas y me autopermita creer que dijo lo que dijo porque lo tenía que decir; y aquí quien donde dije digo, digo Diego.
Lo que no podemos negar es que la marca sabe mantenerse en su posicionamiento de emotividad, humanidad y fijación por las minorías desfavorecidas. La pena es que lo haga una marca y para vender no por solidaridad, así que, por ambas cosas, El ser humano es extraordinario.
Vía: El Mundo




