
La publicidad tiene que ser creativa, pero cuando el producto a vender es algo tan nimio, anodino y gurrumino como el Tang, ¡la creatividad tiene que ser muy sorprendente! Y no sólo eso, sino que vaya adaptada al target. Y ¿qué mejor target para tan poco apetitosa agua coloreada con polvos? ¡Los niños!:
- ¿Lleva color?
- Sí
- ¿Es dulce?
- Sí
- ¿Es sano?
- No
- ¡Lo queremos!
Pero… a estos niños les gustará algo más ¿no? Pues sí, ¡las montañas rusas! En esas estaban en Ogilvy Argentina cuando la historia siguió tal que así:
Montañas rusas y Tang, montañas rusas y Tang, montañas rusas y Tang… ¿Le decimos a los peques que mezclen los polvos en una montaña rusa? ¿y si el precio de la entrada es un sobrecito de Tang para que se lo beban cuando bajen? ¡Perfecto!
Resultado:
Vía: Creative Criminals





Tenían que haberlo hecho con Mentos y Coca Cola. Eso sí iba a ser la risión xD